Marcos diz estar cansado de assumir os erros da defesa. Meio sem querer, acusa seus defensores de terem falhado no gol único do Rio Claro, no sábado. Ok, eu até concordo que os 35 zagueiros e 39 volantes do sr. Caio Júnior teriam a obrigação de afastar a bola cruzada pouco à frente da pequena área. Mas a questão que se coloca é: o que deu origem ao escanteio?
Vejamos: bola recuada para o nosso camisa 1. Duas opções: bicão pra frente ou dominar e sair jogando com o defensor mais próximo. Marcos fica com a terceira. Mesmo sem qualquer habilidade com os pés, decide fazer graça. A idéia era fazer embaixadinhas? Não sei, mas fato é que a bola, erguida com os pés, chocou-se contra o seu peito (ou seria queixo?) e foi para a linha de fundo.
Lance bizarro, patético, grotesco. Mas absolvido por todos que estávamos no estádio.
Deste escanteio nasceu um segundo, pelo mesmo lado. E aí o gol.
Daí a culpar Marcos por mais este empate cretino vai uma longa distância, mas não se pode negar que sua brincadeira teve influência direta nestes dois pontos jogados no lixo. Especialmente porque é inevitável o link com todas as demais firulas que têm impedido o Palmeiras de efetivamente seguir o "caminho certo" apregoado por muita gente (eu, inclusive, tempos atrás).
Firulas, firulas e mais firulas.
Não apenas do tal de Caio, mas também do chileno, dos atacantes todos - sem exceção - e mesmo de quem não deveria estar no ataque, mas está. Brincadeira demais. Gols perdidos em profusão. E classificação ameaçada, por um triz.
Resta agora ganhar os próximos três jogos, complicadíssimos, para sonhar com alguma coisa.
Logo de cara, o São Caetano no ABC. Jogo feio, sempre, e derrota, quase sempre. Difícil fugir disso quando se entra em campo com um retrospecto 1-2-7 naquele estádio.
Depois o clássico contra o SCCP e o Noroeste, em casa.
Nove pontos nestes três jogos?
Levando em conta tudo o que vi nas 10 primeiros apresentações da temporada, é improvável. Eu não acredito.
O tal "caminho certo" fica para a Copa do Brasil. Ou nem isso...
21 fevereiro 2007
15 fevereiro 2007
"La Doce es Harvard"
Saiu ontem no Olé:
Colegio de animales
Los barras encontraron otro nicho: enseñan sus métodos violentos a los ultras de México y Colombia, y cobran en dólares. El tema está en la mira de los gobiernos.
En México están alarmados. La centenaria y famosa convivencia pacífica entre hinchas de distintos clubes se terminó. Y la escalada de violencia llegó a tal punto que la Federación Mexicana de Fútbol decidió tomar medidas urgentes, entre ellas la clausura de estadios y un registro de hinchas violentos. "Se busca que el fútbol vuelva a ser familiar, como hasta hace poco tiempo", declaró el secretario de la FMF, Decio de María.
En Colombia están alarmados. Las peleas entre las barras cobraron en los dos últimos años una violencia y una inteligencia organizativa inusual. Lo que eran pequeñas riñas pasaron a ser guerras generalizadas dentro y fuera de los estadios, con emboscadas en las carreteras que unen Cali con Medellín.
En Argentina están alarmados, pero no sorprendidos. Según informes que manejan en Seguridad en Espectáculos Futbolísticos y en la Policía Federal, nuestros barras encontraron un nuevo nicho para hacer negocios con la violencia: exportar sus métodos a Latinoamérica. Así, asesoraron y armaron barras de equipos de México y Colombia, tanto en la faz organizativa como en la musical. Les enseñaron cómo recaudar fondos producto de la extorsión a las dirigencias y los planteles, cómo obtener ganancias de las reventas de entradas y la forma de cobrar peaje a los vendedores informales de merchandising. Y la maestría en barrabrava no sale gratis: se cobra en dólares.
"El año pasado hubo un congreso sobre violencia en el fútbol en Pachuca y otro en Cali. Ahí fue cuando nos enteramos de la problemática y la gente de seguridad de esos países nos pusieron al tanto de lo que estaba ocurriendo", le confirmó a Olé un hombre del Gobierno. "Nos mostraron fotos de un partido en Colombia donde mezclados con las barras había argentinos con camisetas de Chacarita, Boca y River dándoles órdenes y explicándoles logística de cancha".
El aumento de los índices de violencia en ambos países demuestra que los alumnos aprobaron la materia. El año pasado, Di Zeo había admitido que asesoraban a ultras del exterior. "La Doce, para los barras de todo el mundo, es Harvard. Vienen acá a aprender", afirmó mientras mostraba a cámara al supuesto jefe de una barra española.
Los estudiantes más aventajados resultaron ser los de Pumas, Tigres y América en México, y los equipos de Cali en Colombia. De hecho, el jefe de Pumas, apodado Nariz, estuvo dos veces en Buenos Aires parando en el hotel Intercontinental y aprendiendo in situ con la gente de Boca. Una vez hecho el intercambio en presencia, el asesoramiento continúa vía Internet, donde hasta les mandan canciones de cancha en formato mp3 con la música que se escucha aquí, pero con letras adaptadas para cada realidad. Eso provocó un problema adicional. Cuando los Auténticos Decadentes tocaron en Monterrey, los hinchas de los Rayados cantaban con letra de cancha y los de Tigres, también. Se agarraron y el recital se suspendió. Bizarro, ¿no? Sí, pero real.
Colegio de animales
Los barras encontraron otro nicho: enseñan sus métodos violentos a los ultras de México y Colombia, y cobran en dólares. El tema está en la mira de los gobiernos.
En México están alarmados. La centenaria y famosa convivencia pacífica entre hinchas de distintos clubes se terminó. Y la escalada de violencia llegó a tal punto que la Federación Mexicana de Fútbol decidió tomar medidas urgentes, entre ellas la clausura de estadios y un registro de hinchas violentos. "Se busca que el fútbol vuelva a ser familiar, como hasta hace poco tiempo", declaró el secretario de la FMF, Decio de María.
En Colombia están alarmados. Las peleas entre las barras cobraron en los dos últimos años una violencia y una inteligencia organizativa inusual. Lo que eran pequeñas riñas pasaron a ser guerras generalizadas dentro y fuera de los estadios, con emboscadas en las carreteras que unen Cali con Medellín.
En Argentina están alarmados, pero no sorprendidos. Según informes que manejan en Seguridad en Espectáculos Futbolísticos y en la Policía Federal, nuestros barras encontraron un nuevo nicho para hacer negocios con la violencia: exportar sus métodos a Latinoamérica. Así, asesoraron y armaron barras de equipos de México y Colombia, tanto en la faz organizativa como en la musical. Les enseñaron cómo recaudar fondos producto de la extorsión a las dirigencias y los planteles, cómo obtener ganancias de las reventas de entradas y la forma de cobrar peaje a los vendedores informales de merchandising. Y la maestría en barrabrava no sale gratis: se cobra en dólares.
"El año pasado hubo un congreso sobre violencia en el fútbol en Pachuca y otro en Cali. Ahí fue cuando nos enteramos de la problemática y la gente de seguridad de esos países nos pusieron al tanto de lo que estaba ocurriendo", le confirmó a Olé un hombre del Gobierno. "Nos mostraron fotos de un partido en Colombia donde mezclados con las barras había argentinos con camisetas de Chacarita, Boca y River dándoles órdenes y explicándoles logística de cancha".
El aumento de los índices de violencia en ambos países demuestra que los alumnos aprobaron la materia. El año pasado, Di Zeo había admitido que asesoraban a ultras del exterior. "La Doce, para los barras de todo el mundo, es Harvard. Vienen acá a aprender", afirmó mientras mostraba a cámara al supuesto jefe de una barra española.
Los estudiantes más aventajados resultaron ser los de Pumas, Tigres y América en México, y los equipos de Cali en Colombia. De hecho, el jefe de Pumas, apodado Nariz, estuvo dos veces en Buenos Aires parando en el hotel Intercontinental y aprendiendo in situ con la gente de Boca. Una vez hecho el intercambio en presencia, el asesoramiento continúa vía Internet, donde hasta les mandan canciones de cancha en formato mp3 con la música que se escucha aquí, pero con letras adaptadas para cada realidad. Eso provocó un problema adicional. Cuando los Auténticos Decadentes tocaron en Monterrey, los hinchas de los Rayados cantaban con letra de cancha y los de Tigres, también. Se agarraron y el recital se suspendió. Bizarro, ¿no? Sí, pero real.
Carta aberta de amor
Grandes textos merecem reprodução em larga escala. Sobre futebol, então, mais ainda. É algo que independe de paixão clubística. Vamos então com mais um, brilhante, do Torero, na FSP de hoje:
Carta aberta de amor despudorado
Por que você não volta para mim? Por que você não volta para nós? Eu sei que você está infeliz nesta sua nova vida. Volta. Eu vou lhe receber de braços abertos.
Sim, você me abandonou, me trocou por outro mais rico, mais bonito, mas eu não tenho mágoa. O verdadeiro amor perdoa. O verdadeiro amor não tem orgulho. O verdadeiro amor não tem honra, decência nem pudor. O verdadeiro amor se ajoelha, agarra joelhos, chora e implora. Eu não quero dignidade, só quero você de volta. Só quero que você me faça chorar de vez em quando. De alegria ou de tristeza, tanto faz, desde que você esteja aqui.
O que adianta você ficar aí na sua mansão, com seu carro importado, se você está triste? O que adianta ficar longe de mim se você não faz o que gosta, se não faz mais o que eu gostaria que você fizesse? Deixa de bobagem e volta para casa.
E daí que eu não sou rico? Aqui tem mar, aí não tem. Aqui você é amado, aí não é. Aqui eu e todos ficamos à sua volta, aí nem ligam para você.
É melhor o meu copo de requeijão do que as taças de cristais daí. É melhor o meu fusca do que o Mercedes dele. É melhor o nosso sambinha em caixa de fósforo do que qualquer dessas sinfônicas que tem por essas bandas. Eu sei que você seria mais feliz do meu lado, do nosso lado. Deixa de bobagem e volta para cá.
Nas fotos que saem nos jornais, eu não vejo mais você sorrindo. E você sabia rir tão bem... Lembra de quantas risadas você dava aqui? Aposto que lembra. E também por se lembrar delas é que você é infeliz aí.
Fala a verdade: você já teve momentos felizes aí como teve aqui? Fala! Diz para mim! Aposto que não. E a gente ainda pode ter muitos momentos como os que já tivemos. Muitos! Mas aí, com esse outro... Duvido! Aí vai ser só cenho franzido e siso. Aqui é só gargalhada e riso.
Pense bem: para que perder a sua juventude longe de mim? E depois eu vou lembrar de quê? Você vai se lembrar de quê? Eu sonhava com uma velhice em que nós dois lembraríamos os momentos maravilhosos que passamos juntos. Mas agora não teremos mais esses momentos. Você está jogando fora nosso futuro. Volta, antes que seja tarde.
Muita gente cochicha em seu ouvido que o certo é ficar longe de mim, porque eu sou pobre e moro numa cidadezinha à beira-mar. Mas essa gente não vai lembrar de você para sempre. Eu vou.
Deixa de ser bobo e volta, Róbson. Volta a ser Robinho.
Deixe esse Real Madrid e venha para o Santos, para os santistas, para os brasileiros. Sim, eu sei, você vai ter que se contentar com um salário menor, mas dá para viver com R$ 500 mil (eu imagino). É claro que nas europas você ganha mais que o dobro, mas e daí? Você nunca vai conseguir gastar tudo mesmo.
Lembra da torcida gritando seu nome quando você ainda estava no vestiário? Eu sei que lembra. Quando eu o entrevistei na Copa, seus olhos brilharam quando você me contou isso. Lembra dos dribles em cima do Rogério? Das vitórias sobre o Corinthians?
Aqui você foi campeão, foi levantado nos ombros da torcida, enrolou-se na bandeira do time, foi um deus. Aí, foi reserva. Um deus não pode se sentar no banco de reserva, mesmo que ele seja coberto com couro de antílope e forrado com penas de ganso.
O seu lugar é correndo pelo gramado.
Você vai ter mais uns dez anos de carreira. E vai lembrar desses dez anos por toda a vida. E lembrarão, ou esquecerão, de você por conta destes dez anos. É a sua eternidade que está em jogo. Você foi para Madri porque queria ser o melhor do mundo. Aqui o pessoal já acha você o melhor do universo. Volta Róbson, volta a ser Robinho!
Carta aberta de amor despudorado
Por que você não volta para mim? Por que você não volta para nós? Eu sei que você está infeliz nesta sua nova vida. Volta. Eu vou lhe receber de braços abertos.
Sim, você me abandonou, me trocou por outro mais rico, mais bonito, mas eu não tenho mágoa. O verdadeiro amor perdoa. O verdadeiro amor não tem orgulho. O verdadeiro amor não tem honra, decência nem pudor. O verdadeiro amor se ajoelha, agarra joelhos, chora e implora. Eu não quero dignidade, só quero você de volta. Só quero que você me faça chorar de vez em quando. De alegria ou de tristeza, tanto faz, desde que você esteja aqui.
O que adianta você ficar aí na sua mansão, com seu carro importado, se você está triste? O que adianta ficar longe de mim se você não faz o que gosta, se não faz mais o que eu gostaria que você fizesse? Deixa de bobagem e volta para casa.
E daí que eu não sou rico? Aqui tem mar, aí não tem. Aqui você é amado, aí não é. Aqui eu e todos ficamos à sua volta, aí nem ligam para você.
É melhor o meu copo de requeijão do que as taças de cristais daí. É melhor o meu fusca do que o Mercedes dele. É melhor o nosso sambinha em caixa de fósforo do que qualquer dessas sinfônicas que tem por essas bandas. Eu sei que você seria mais feliz do meu lado, do nosso lado. Deixa de bobagem e volta para cá.
Nas fotos que saem nos jornais, eu não vejo mais você sorrindo. E você sabia rir tão bem... Lembra de quantas risadas você dava aqui? Aposto que lembra. E também por se lembrar delas é que você é infeliz aí.
Fala a verdade: você já teve momentos felizes aí como teve aqui? Fala! Diz para mim! Aposto que não. E a gente ainda pode ter muitos momentos como os que já tivemos. Muitos! Mas aí, com esse outro... Duvido! Aí vai ser só cenho franzido e siso. Aqui é só gargalhada e riso.
Pense bem: para que perder a sua juventude longe de mim? E depois eu vou lembrar de quê? Você vai se lembrar de quê? Eu sonhava com uma velhice em que nós dois lembraríamos os momentos maravilhosos que passamos juntos. Mas agora não teremos mais esses momentos. Você está jogando fora nosso futuro. Volta, antes que seja tarde.
Muita gente cochicha em seu ouvido que o certo é ficar longe de mim, porque eu sou pobre e moro numa cidadezinha à beira-mar. Mas essa gente não vai lembrar de você para sempre. Eu vou.
Deixa de ser bobo e volta, Róbson. Volta a ser Robinho.
Deixe esse Real Madrid e venha para o Santos, para os santistas, para os brasileiros. Sim, eu sei, você vai ter que se contentar com um salário menor, mas dá para viver com R$ 500 mil (eu imagino). É claro que nas europas você ganha mais que o dobro, mas e daí? Você nunca vai conseguir gastar tudo mesmo.
Lembra da torcida gritando seu nome quando você ainda estava no vestiário? Eu sei que lembra. Quando eu o entrevistei na Copa, seus olhos brilharam quando você me contou isso. Lembra dos dribles em cima do Rogério? Das vitórias sobre o Corinthians?
Aqui você foi campeão, foi levantado nos ombros da torcida, enrolou-se na bandeira do time, foi um deus. Aí, foi reserva. Um deus não pode se sentar no banco de reserva, mesmo que ele seja coberto com couro de antílope e forrado com penas de ganso.
O seu lugar é correndo pelo gramado.
Você vai ter mais uns dez anos de carreira. E vai lembrar desses dez anos por toda a vida. E lembrarão, ou esquecerão, de você por conta destes dez anos. É a sua eternidade que está em jogo. Você foi para Madri porque queria ser o melhor do mundo. Aqui o pessoal já acha você o melhor do universo. Volta Róbson, volta a ser Robinho!
14 fevereiro 2007
1 a 0. E só
Vencer o Operário/MT hoje à noite com uma vantagem igual ou superior a dois gols significa eliminar o jogo de volta, aqui. Seria bom para descansar nossos exauridos atletas, recuperar aqueles que estão com contusão muscular, ganhar uma semana de folga e evitar desgastes. Mas o que precisa ser levado em conta é que fomos punidos, no final de 2006, com a perda de um mando de campo, e a 'dívida' tem de ser paga exatamente no primeiro jogo oficial organizado pela CBF, ou seja, a nossa estréia em casa pela Copa do Brasil. Eu penso que é melhor jogarmos sem torcida contra o tal Operário e matar de vez essa punição. Até porque o adversário seguinte virá do confronto entre Vitória/BA e Ipatinga/MG. Bem mais complicado. E aí, meus caros, jogar com os portões fechados pode não ser boa idéia.
13 fevereiro 2007
A falta do que fazer
O que tem de gente aí sem ter o que fazer neste início de ano não é brincadeira. Como se não bastasse o Del Nero inventar uma merda a cada dia, ainda temos de agüentar uma safra de desocupados que não pára de crescer.
Primeiro, foi o promotor sugerindo que o Parque Antártica fosse vetado para os clássicos estaduais. Depois foi a vez de a PM chegar ao cúmulo de propor a interdição do Palestra - sem motivo! E agora, por falar em estádio, vem um vereadorzinho e apresenta um projeto de lei para derrubar o tobogã do Pacaembu.
Isso, é claro, para não falar do tal major que segue o mesmo caminho de dois de seus antecessores. A incompetência é a mesma, mas a capacidade de criar factóides é o que mais impressiona. Daqui a pouco vai baixar o espírito do Rego e ele vai querer proibir mascotes com "cara de mau", citações políticas e frases em Italiano. Só falta isso...
Primeiro, foi o promotor sugerindo que o Parque Antártica fosse vetado para os clássicos estaduais. Depois foi a vez de a PM chegar ao cúmulo de propor a interdição do Palestra - sem motivo! E agora, por falar em estádio, vem um vereadorzinho e apresenta um projeto de lei para derrubar o tobogã do Pacaembu.
Isso, é claro, para não falar do tal major que segue o mesmo caminho de dois de seus antecessores. A incompetência é a mesma, mas a capacidade de criar factóides é o que mais impressiona. Daqui a pouco vai baixar o espírito do Rego e ele vai querer proibir mascotes com "cara de mau", citações políticas e frases em Italiano. Só falta isso...
Quem é vagabundo?
Não vi as tais imagens - os jornais de hoje falam sobre o fato -, motivo pelo qual apenas reproduzo, na íntegra, sem alterações e com a minha concordância, o protesto abaixo, extraído do fórum da Mancha:
No programa Domingo espetacular, mostrou uma gravação feita por um cinegrafista amador, na Pça. Charles Miller, antes do jogo do Palmeiras, onde 8 soldados da Guarda Civil abordaram 2 torcedores do Palmeiras. Os agentes, deram vários tapas na cara dos dois (que aparentavam seres menores de idade), borrachada, fizeram gestos ameaçando atirar nos palmeirenses, fizeram os dois engulirem papeis que eles acharam na carteira dos dois, e para terminar mais uma brilhante ação das "otoridades" eles ROUBARAM, isso mesmo ROUBARAM, o ingresso dos dois Palmeirenses!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Porque será que não passou nada disso em nenhum programa esportivo???????? Porque o Flávio Prado não aparece agora para chamar a Guarda Civil de um bando de Vagabundos!!!!!!! Porque o prefeito, que se diz tão indignado com algumas coisas, não aparece para chamar os guardas de VAGABUNDOS!!!! E o Promotor, será que agora ele vai pedir a extinção da guarda civil??????? Que aliás a única coisa que eles fazem é bater em camêlo, que está trabalhando para sustentar a família honestamente!!!!!!!! E o Major Botelho, que se preocupa tanto com o hino nacional, vai tomar quais medidas agora?????????? E o pior é que no fim da reportagem, o reporter entrvistou o comandante da Guarada civil, para que ele analisasse as imagens, e ele na maior cara de pau do mundo, disse que dos 8 que abordaram os palmeirenses apenas dois agrediram os palemeirenses os outros 6 "APENAS" estavam olhando!!!!!!!!!!!! E que os soldados já foram tirados da ruas e vão fazer serviços internos!!!!!!!! O comandante deveria prender os 8 VAGABUNDOS da guarda civil, por roubo!!!!!!!! Pois nas imagens mostra claramente eles ROUBANDO, e o pior usando a lei e o Estado para fazerem isso!!!!!!! Esse é o nosso Brasil, e ainda querem que se respeite o hino nacional!!!!!!!!!
No programa Domingo espetacular, mostrou uma gravação feita por um cinegrafista amador, na Pça. Charles Miller, antes do jogo do Palmeiras, onde 8 soldados da Guarda Civil abordaram 2 torcedores do Palmeiras. Os agentes, deram vários tapas na cara dos dois (que aparentavam seres menores de idade), borrachada, fizeram gestos ameaçando atirar nos palmeirenses, fizeram os dois engulirem papeis que eles acharam na carteira dos dois, e para terminar mais uma brilhante ação das "otoridades" eles ROUBARAM, isso mesmo ROUBARAM, o ingresso dos dois Palmeirenses!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Porque será que não passou nada disso em nenhum programa esportivo???????? Porque o Flávio Prado não aparece agora para chamar a Guarda Civil de um bando de Vagabundos!!!!!!! Porque o prefeito, que se diz tão indignado com algumas coisas, não aparece para chamar os guardas de VAGABUNDOS!!!! E o Promotor, será que agora ele vai pedir a extinção da guarda civil??????? Que aliás a única coisa que eles fazem é bater em camêlo, que está trabalhando para sustentar a família honestamente!!!!!!!! E o Major Botelho, que se preocupa tanto com o hino nacional, vai tomar quais medidas agora?????????? E o pior é que no fim da reportagem, o reporter entrvistou o comandante da Guarada civil, para que ele analisasse as imagens, e ele na maior cara de pau do mundo, disse que dos 8 que abordaram os palmeirenses apenas dois agrediram os palemeirenses os outros 6 "APENAS" estavam olhando!!!!!!!!!!!! E que os soldados já foram tirados da ruas e vão fazer serviços internos!!!!!!!! O comandante deveria prender os 8 VAGABUNDOS da guarda civil, por roubo!!!!!!!! Pois nas imagens mostra claramente eles ROUBANDO, e o pior usando a lei e o Estado para fazerem isso!!!!!!! Esse é o nosso Brasil, e ainda querem que se respeite o hino nacional!!!!!!!!!
12 fevereiro 2007
Os muitos culpados
Vocês bem sabem o que penso dos árbitros de futebol, certo? Pois falemos sobre aquele atende pelo nome de Rodrigo Guarizo Ferreira do Amaral, que já sinaliza, desde o início de sua carreira, ser daqueles que mais merecem a nossa indignação.
Logo de cara, seguindo o exemplo dado há 10 anos pelo PCO, resolveu aprontar. Parece, de fato, ser uma boa maneira de aparecer e ganhar espaço. E ele exagerou.
Não apenas pelo pênalti claríssimo e contundente que deixou de apitar aos 42 minutos do segundo tempo, mas também por um outro, mais discreto - mas pênalti -, ainda na etapa inicial. Aquele sobre Paulo Baier, por sinal, foi escandaloso. Como é que pode não ter visto o lance, a 3 ou 4 metros de distância, se eu vi, lá do outro lado, a pelo menos 120 metros?
E houve, é claro, o mau-caratismo em dose dupla no último lance da etapa inicial.
Primeiro, ao deixar de mostrar o cartão amarelo - que seria o segundo - para o camisa 3 caipira em falta próxima ao bico direito da grande área. Questão de interpretação, dirão os menos informados. Não, não, não. A advertência aconteceu. Mas o sujeito escolheu o 5, que estava por perto, e não o autor da infração. Lamentável.
Segundo, por não permitir que fosse cobrada a falta, dando por encerrado o jogo - algo que repetiria ao término da segunda etapa, em um escanteio. Ou seja: o esquema é fazer falta e parar a jogada; o infrator será beneficiado.
Este Rodrigo é o maior culpado.
Mas há outros, alguns em dose bem moderada - e até perdoável:
1. A trave - maldita seja, de novo!;
2. O goleiro dos caras, o mesmo que arrancou o empate em 1 a 1 no Parque pelo Paulista-2006;
3. O nosso centro-avante, que passou 90 minutos sem dar sequer um chute a gol. E olha que não foram poucas as tentativas do time;
4. O outro atacante, camisa 30, que, mole e desligado, deixou de marcar o gol da vitória aos 48 minutos do segundo tempo;
5. O nosso zagueiro, que cometeu um pênalti infantil;
6. O nosso técnico, que errou de novo;
7. O volante que chegou ontem e, equívocos do treinador à parte, acha que pode reclamar daquele jeito;
8. Os corneteiros babacas, que voltaram a aprontar.
Mas o que deve ser exaltado é o espírito de luta da equipe, que pressionou e buscou o gol do início ao fim. São péssimos os fundamentos - ninguém sabe chutar, porra! -, mas a vontade justificou os aplausos ao final de 90 minutos de gols perdidos.
O problema é que partimos agora para quatro decisões na seqüência. E só a vontade não será suficiente...
***
O Pacaembu
Breve registro: é sempre bom voltar ao Pacaembu, o melhor e mais bonito estádio desta cidade. Continuo a defender a idéia de que o Palmeiras deve jogar mais vezes por lá. As lembranças são as melhores possíveis.
Logo de cara, seguindo o exemplo dado há 10 anos pelo PCO, resolveu aprontar. Parece, de fato, ser uma boa maneira de aparecer e ganhar espaço. E ele exagerou.
Não apenas pelo pênalti claríssimo e contundente que deixou de apitar aos 42 minutos do segundo tempo, mas também por um outro, mais discreto - mas pênalti -, ainda na etapa inicial. Aquele sobre Paulo Baier, por sinal, foi escandaloso. Como é que pode não ter visto o lance, a 3 ou 4 metros de distância, se eu vi, lá do outro lado, a pelo menos 120 metros?
E houve, é claro, o mau-caratismo em dose dupla no último lance da etapa inicial.
Primeiro, ao deixar de mostrar o cartão amarelo - que seria o segundo - para o camisa 3 caipira em falta próxima ao bico direito da grande área. Questão de interpretação, dirão os menos informados. Não, não, não. A advertência aconteceu. Mas o sujeito escolheu o 5, que estava por perto, e não o autor da infração. Lamentável.
Segundo, por não permitir que fosse cobrada a falta, dando por encerrado o jogo - algo que repetiria ao término da segunda etapa, em um escanteio. Ou seja: o esquema é fazer falta e parar a jogada; o infrator será beneficiado.
Este Rodrigo é o maior culpado.
Mas há outros, alguns em dose bem moderada - e até perdoável:
1. A trave - maldita seja, de novo!;
2. O goleiro dos caras, o mesmo que arrancou o empate em 1 a 1 no Parque pelo Paulista-2006;
3. O nosso centro-avante, que passou 90 minutos sem dar sequer um chute a gol. E olha que não foram poucas as tentativas do time;
4. O outro atacante, camisa 30, que, mole e desligado, deixou de marcar o gol da vitória aos 48 minutos do segundo tempo;
5. O nosso zagueiro, que cometeu um pênalti infantil;
6. O nosso técnico, que errou de novo;
7. O volante que chegou ontem e, equívocos do treinador à parte, acha que pode reclamar daquele jeito;
8. Os corneteiros babacas, que voltaram a aprontar.
Mas o que deve ser exaltado é o espírito de luta da equipe, que pressionou e buscou o gol do início ao fim. São péssimos os fundamentos - ninguém sabe chutar, porra! -, mas a vontade justificou os aplausos ao final de 90 minutos de gols perdidos.
O problema é que partimos agora para quatro decisões na seqüência. E só a vontade não será suficiente...
***
O Pacaembu
Breve registro: é sempre bom voltar ao Pacaembu, o melhor e mais bonito estádio desta cidade. Continuo a defender a idéia de que o Palmeiras deve jogar mais vezes por lá. As lembranças são as melhores possíveis.
08 fevereiro 2007
A paciência acabou!
Certas desculpas são difíceis de aceitar. Esta do cansaço é uma, talvez a principal. Já encheu o saco. Como encheu o saco ter paciência. Os posts anteriores podem comprovar a minha disposição em aceitar que a equipe vai evoluir, que estamos no caminho certo etc. e tal.
Até ontem. Minha paciência acabou. Cansei de esperar. Não que eu vá virar corneteiro agora - isso nunca! -, mas é fato que não tenho mais a boa vontade com algumas figuras aí. Como podem vir reclamar de cansaço em uma temporada que mal começou? Como podem tomar gol de um atacante que já era veterano quando vestiu a nossa camisa, lá pelos idos de 93/94?
Eu é que já estou cansado.
Cansado de ver que nenhum sujeito de verde tem a capacidade de enfiar a porra da bola pra dentro do gol. Cansado de ver a bola se chocar contra a trave. Cansado de ver as falhas da defesa. Cansado de ver aquele pedreiro da camisa 4 insistir nas cobranças de falta de longe. Cansado por ver que não conseguimos trazer um qualquer que saiba simplesmente empurrar a bola pra dentro do gol.
Cansado de sofrer por este time.
Cansaço, meus caros, é o que se sente no dia seguinte a uma viagem frustrante como a de ontem. Cansaço por trabalhar o dia inteiro e depois enfrentar chuva e trânsito para pegar a estrada rumo ao interior. Cansaço por enfrentar uma chuva torrencial, que não permite enxergar 10 metros à frente. Cansaço por assistir a um jogo pavoroso como o de ontem - tomando água na cabeça.
Cansaço é tudo o que resta de uma noite passada à base de bolinho-de-carne-com-ovo-verde e Guaraná Schin. É o que se pode extrair de uma viagem em que nosso carro foi parar dentro de um quase rio. É o que se leva de uma noite em que tivemos de entrar no maldito córrego e enfrentar a correnteza para desatolar o pobre Celta - debaixo de mais chuva, é bom que se diga.
Isto é cansaço.
Minha paciência acabou.
***
O 23Do nada, aparece uma cara no time. Camisa 23. Lá do alambrado em que ficamos no primeiro tempo, a pergunta é quase unânime: "Quem é o 23?". Não demora muito e ela tem de ser reformulada: "Quem era o 23?". Sim, o 23 entrou, fez duas faltas, foi expulso e enterrou o time. E logo descobrimos que o 23 era alguém que já deveria estar enterrado, parte de um passado nada feliz. Mas ele voltou. E enterrou de vez o time. Pergunto, já sabendo quem era o 23: "Por que foram trazer de volta este sujeito?"
Até ontem. Minha paciência acabou. Cansei de esperar. Não que eu vá virar corneteiro agora - isso nunca! -, mas é fato que não tenho mais a boa vontade com algumas figuras aí. Como podem vir reclamar de cansaço em uma temporada que mal começou? Como podem tomar gol de um atacante que já era veterano quando vestiu a nossa camisa, lá pelos idos de 93/94?
Eu é que já estou cansado.
Cansado de ver que nenhum sujeito de verde tem a capacidade de enfiar a porra da bola pra dentro do gol. Cansado de ver a bola se chocar contra a trave. Cansado de ver as falhas da defesa. Cansado de ver aquele pedreiro da camisa 4 insistir nas cobranças de falta de longe. Cansado por ver que não conseguimos trazer um qualquer que saiba simplesmente empurrar a bola pra dentro do gol.
Cansado de sofrer por este time.
Cansaço, meus caros, é o que se sente no dia seguinte a uma viagem frustrante como a de ontem. Cansaço por trabalhar o dia inteiro e depois enfrentar chuva e trânsito para pegar a estrada rumo ao interior. Cansaço por enfrentar uma chuva torrencial, que não permite enxergar 10 metros à frente. Cansaço por assistir a um jogo pavoroso como o de ontem - tomando água na cabeça.
Cansaço é tudo o que resta de uma noite passada à base de bolinho-de-carne-com-ovo-verde e Guaraná Schin. É o que se pode extrair de uma viagem em que nosso carro foi parar dentro de um quase rio. É o que se leva de uma noite em que tivemos de entrar no maldito córrego e enfrentar a correnteza para desatolar o pobre Celta - debaixo de mais chuva, é bom que se diga.
Isto é cansaço.
Minha paciência acabou.
***
O 23Do nada, aparece uma cara no time. Camisa 23. Lá do alambrado em que ficamos no primeiro tempo, a pergunta é quase unânime: "Quem é o 23?". Não demora muito e ela tem de ser reformulada: "Quem era o 23?". Sim, o 23 entrou, fez duas faltas, foi expulso e enterrou o time. E logo descobrimos que o 23 era alguém que já deveria estar enterrado, parte de um passado nada feliz. Mas ele voltou. E enterrou de vez o time. Pergunto, já sabendo quem era o 23: "Por que foram trazer de volta este sujeito?"
06 fevereiro 2007
Brigas, mentiras e conseqüências
Da Itália vem o exemplo que tem tudo para conquistar a simpatia daquelas figurinhas já tão conhecidas do torcedor paulistano: a proibição da venda de ingressos para as torcidas visitantes em jogos do Campeonato Italiano. A medida, em resposta aos incidentes da última sexta (Catania-Palermo, o clássico da Sicília, esta sim uma briga de verdade), foi adotada anteriormente na Argentina (por ocasião de uma decisão Boca-River) e é tida por Capez, Del Nero e corja limitada como solução para acabar com a suposta violência nos estádios de SP.
Fato é que briga de verdade foi esta da Sicília (onde mais?) e tudo o que puder ser feito pelas autoridades merece respaldo. Menos, é claro, restringir a liberdade de um tifoso acompanhar seu time onde e quando ele estiver. É, a meu ver, uma medida ditatorial, típica de quem não consegue resolver um problema e simplesmente decide revogar as liberdades constitucionais dos cidadãos. Tudo errado.
Meu temor é que isso ganhe força por aqui.
E é emblemático que, no mesmo final de semana em que a Bota ficou sem o calcio, emissoras de TV tenham exibido à exaustão imagens da "selvageria entre palmeirenses e santistas" antes e depois do clássico de domingo.
Por partes:
O ANTES
Sequer passei perto da Padre Thomaz antes do jogo, mas não preciso disso para concluir, só pelas imagens e pelo que ouvi de uns e outros, que não aconteceu nada capaz de fazer correr os cretinos jornalistas que por ali estavam, feito urubus, na expectativa de presenciarem um confronto mais sério. Repito: foi uma briga leve - condenável, é claro, mas leve. E por que ela aconteceu? Simples: por incompetência dos policiais, incapazes que foram de fazer um simples cordão de isolamento nos poucos acessos ao setor da torcida visitante.
O DEPOIS
A emissora da Barra Funda (localização providencial, não?) exibiu, com sensacionalismo e em tom de revolta, imagens exclusivas (de novo?) de uma suposta briga entre palmeirenses e santistas nas imediações do viaduto Antártica. Pergunto: que briga? Pois é possível extrair muita coisa daquelas imagens todas, menos um confronto entre torcedores. O que temos ali:
1. dois ônibus, aparentemente de santistas, parados no ponto mais alto da via elevada;
2. vidros no asfalto, provavelmente por conta de alguma pedra atirada por palmeirenses que por ali passaram;
3. quatro ou cinco viaturas da PM (vocês sabem, eles adoram aparecer em bando quando não há perigo iminente);
4. alguns policiais, totalmente despreparados para a função, a atirar bombas de efeito moral e a disparar tiros de, espero eu, balas de borracha. No que atiram? Apresento algumas hipóteses:
4a. em ratos que passavam pelos trilhos do Metrô, abaixo do viaduto;
4b. nos trens, quase uma competição de tiro-ao-alvo-em-movimento;
4c. em mendigos que dormiam nos becos da Barra Funda;
4d. em torcedores que caminhavam em direção ao Metrô.
São alternativas plausíveis, e talvez uma quinta possa ser:
4e. atirar nos supostos brigões.
Mas aí eu levanto alguns questionamentos:
Se os palmeirenses brigões estavam embaixo do viaduto (possivelmente na av. Auro Soares de Moura Andrade), com quem estavam a brigar os santistas dos ônibus? Ou teriam estes supostos arruaçeiros pulado do viaduto? Ou teriam a capacidade de atirar pedras para cima do viaduto (15 metros pelo menos) e ainda acertar o ônibus?
Afinal, em quem atiravam os policiais?
Por que tantas balas e bombas em vão?
Que briga é essa em que não há duas partes?
Aos que não viram o tal vídeo, recomendo que o façam (sem os comentários subseqüentes, por favor). Assistam. Para que tenham mais uma demonstração de como é despreparada a nossa PM. Ou, o que seria pior, de como eles gostam de aparecer diante das câmeras. Porque nada justifica a quantidade de explosões daqueles poucos segundos. Nada, nada, nada!
O pior, amigos, é que já tem vagabundo aí querendo aparecer às nossas custas. Como o promotor que busca agora o seu espaço sugerindo que clássicos não mais poderão ser disputados no Palestra devido à violência do último domingo.
Violência? De quem?
Que interesses estão em jogo?
A conferir.
Fato é que briga de verdade foi esta da Sicília (onde mais?) e tudo o que puder ser feito pelas autoridades merece respaldo. Menos, é claro, restringir a liberdade de um tifoso acompanhar seu time onde e quando ele estiver. É, a meu ver, uma medida ditatorial, típica de quem não consegue resolver um problema e simplesmente decide revogar as liberdades constitucionais dos cidadãos. Tudo errado.
Meu temor é que isso ganhe força por aqui.
E é emblemático que, no mesmo final de semana em que a Bota ficou sem o calcio, emissoras de TV tenham exibido à exaustão imagens da "selvageria entre palmeirenses e santistas" antes e depois do clássico de domingo.
Por partes:
O ANTES
Sequer passei perto da Padre Thomaz antes do jogo, mas não preciso disso para concluir, só pelas imagens e pelo que ouvi de uns e outros, que não aconteceu nada capaz de fazer correr os cretinos jornalistas que por ali estavam, feito urubus, na expectativa de presenciarem um confronto mais sério. Repito: foi uma briga leve - condenável, é claro, mas leve. E por que ela aconteceu? Simples: por incompetência dos policiais, incapazes que foram de fazer um simples cordão de isolamento nos poucos acessos ao setor da torcida visitante.
O DEPOIS
A emissora da Barra Funda (localização providencial, não?) exibiu, com sensacionalismo e em tom de revolta, imagens exclusivas (de novo?) de uma suposta briga entre palmeirenses e santistas nas imediações do viaduto Antártica. Pergunto: que briga? Pois é possível extrair muita coisa daquelas imagens todas, menos um confronto entre torcedores. O que temos ali:
1. dois ônibus, aparentemente de santistas, parados no ponto mais alto da via elevada;
2. vidros no asfalto, provavelmente por conta de alguma pedra atirada por palmeirenses que por ali passaram;
3. quatro ou cinco viaturas da PM (vocês sabem, eles adoram aparecer em bando quando não há perigo iminente);
4. alguns policiais, totalmente despreparados para a função, a atirar bombas de efeito moral e a disparar tiros de, espero eu, balas de borracha. No que atiram? Apresento algumas hipóteses:
4a. em ratos que passavam pelos trilhos do Metrô, abaixo do viaduto;
4b. nos trens, quase uma competição de tiro-ao-alvo-em-movimento;
4c. em mendigos que dormiam nos becos da Barra Funda;
4d. em torcedores que caminhavam em direção ao Metrô.
São alternativas plausíveis, e talvez uma quinta possa ser:
4e. atirar nos supostos brigões.
Mas aí eu levanto alguns questionamentos:
Se os palmeirenses brigões estavam embaixo do viaduto (possivelmente na av. Auro Soares de Moura Andrade), com quem estavam a brigar os santistas dos ônibus? Ou teriam estes supostos arruaçeiros pulado do viaduto? Ou teriam a capacidade de atirar pedras para cima do viaduto (15 metros pelo menos) e ainda acertar o ônibus?
Afinal, em quem atiravam os policiais?
Por que tantas balas e bombas em vão?
Que briga é essa em que não há duas partes?
Aos que não viram o tal vídeo, recomendo que o façam (sem os comentários subseqüentes, por favor). Assistam. Para que tenham mais uma demonstração de como é despreparada a nossa PM. Ou, o que seria pior, de como eles gostam de aparecer diante das câmeras. Porque nada justifica a quantidade de explosões daqueles poucos segundos. Nada, nada, nada!
O pior, amigos, é que já tem vagabundo aí querendo aparecer às nossas custas. Como o promotor que busca agora o seu espaço sugerindo que clássicos não mais poderão ser disputados no Palestra devido à violência do último domingo.
Violência? De quem?
Que interesses estão em jogo?
A conferir.
No caminho certo
Três jogos sem vitória (dois deles em casa) e um empate cedido após vantagem de dois gols em um clássico são fatores que certamente poderiam trazer preocupação para qualquer torcida. Eu não vejo assim. Gostei (de novo) da postura do time contra o Santos. E, embora a trave tenha aprontado das suas novamente, a bola entrou. Uma, duas, três vezes. Falta, é claro, corrigir muita coisa, desde a pontaria dos atacantes até o posicionamento da zaga nas bolas paradas e na formação da barreira. O problema maior, no entanto, é psicológico e precisa ser corrigido com bastante urgência. De resto, as coisas vão melhorar com o tempo. O trabalho está sendo bem feito e o caminho que temos pela frente é bastante promissor. Já para este ano...
***
Adeus, grade!
Fomos pegos de surpresa. Deixamos a nossa grade para uma outra, atrás do gol e com visão bastante inferior. Logo de cara, já senti falta de poder observar cada detalhe do jogo, com ângulo privilegiado para os dois gols, para os bancos de reserva e para todo o resto. E, o que é pior, todo o espaço central da arquibancada fica agora destinado ao povão corneteiro. Mais do que nós, quem perde é o Palmeiras.
A grade vai fazer falta...
***
*E agora, corneteiros, vão falar o que do Edmundo?
*Amanhã, Itu, 21h45. Quem vai? Avisa ae!
***
Adeus, grade!
Fomos pegos de surpresa. Deixamos a nossa grade para uma outra, atrás do gol e com visão bastante inferior. Logo de cara, já senti falta de poder observar cada detalhe do jogo, com ângulo privilegiado para os dois gols, para os bancos de reserva e para todo o resto. E, o que é pior, todo o espaço central da arquibancada fica agora destinado ao povão corneteiro. Mais do que nós, quem perde é o Palmeiras.
A grade vai fazer falta...
***
*E agora, corneteiros, vão falar o que do Edmundo?
*Amanhã, Itu, 21h45. Quem vai? Avisa ae!
01 fevereiro 2007
Edmundo, com uma perna só
O post já vem, logo no título, com uma resposta à seguinte pergunta, endereçada aos corneteiros de plantão: vocês realmente preferem o Osmar (ou o Cristiano) ao Edmundo? Pois foi pela encheção de saco de uns e outros que aconteceu a substituição tão catastrófica para o time. Deu merda logo de cara.
De toda forma, o segundo tempo mostrou a realidade: perdemos para um time cretino, que soube aproveitar duas falhas defensivas nossas. E só. Eu encaro como um terrível acidente de percurso, e digo que vamos ganhar do Santos no domingo.
E parem de cornetar!
De toda forma, o segundo tempo mostrou a realidade: perdemos para um time cretino, que soube aproveitar duas falhas defensivas nossas. E só. Eu encaro como um terrível acidente de percurso, e digo que vamos ganhar do Santos no domingo.
E parem de cornetar!
31 janeiro 2007
É no Parque!
Melhor do que a notícia de que a FPF confirmou a alteração de local do Palmeiras x Santos de domingo - do Morumbi, de acordo com a tabela original, para o Palestra Itália -, só mesmo a justificativa apresentada: "por solicitação do clube mandante".
Um pouco de vergonha na cara não faz mal...
Um pouco de vergonha na cara não faz mal...
29 janeiro 2007
Torcer, torcer e torcer
Torcer 1
Lá no Rio, vejam vocês, vagabundo não se contenta em acabar com a geral do Maracanã. O esquema agora é patrulhar a vida do pobre torcedor que deseja apenas e tão somente exercer o sagrado direito de assistir ao jogo em pé. Vejam: trata-se de ficar em pé, e não de bater em alguém ou depredar o patrimônio público.
"Aqui é o meu lugar desde 1950" é o que diz, sabiamente, o cartaz de Raimundo Rodrigues, 76. Atentem, no entanto, para o último parágrafo da reportagem, que traz o verbo reeducar, atribuído aos vagabundos da PM carioca.
Reeducar? O cara tá ali há 57 anos, mais que o dobro da idade de muitos dos babacas que querem colocá-lo numa porra de uma cadeira, e ainda é obrigado a encarar isso? É de foder, né?
Torcer 2
Por aqui, a perseguição é contra os de sempre, os torcedores organizados. Na visão dos vagabundos da FPF e do MP, somos todos como eles, vagabundos. Como tal, não trabalhamos e podemos fazer a porra do cadastramento de merda entre 12h e 18h de uma quarta-feira. E aí, quem paga o nosso salário? Del Nero? Klein? Algum promotor público? Quem se habilita?
Torcer 3
Considero uma enorme falta de respeito a postura de cantar deliberadamente o hino do Palmeiras (ou qualquer outra música) durante a execução do Hino Nacional Brasileiro. Ok, é uma longa espera - pois eles tocam as duas partes -, mas é o mínimo que se pode esperar de quem se diz brasileiro.
Lá no Rio, vejam vocês, vagabundo não se contenta em acabar com a geral do Maracanã. O esquema agora é patrulhar a vida do pobre torcedor que deseja apenas e tão somente exercer o sagrado direito de assistir ao jogo em pé. Vejam: trata-se de ficar em pé, e não de bater em alguém ou depredar o patrimônio público.
"Aqui é o meu lugar desde 1950" é o que diz, sabiamente, o cartaz de Raimundo Rodrigues, 76. Atentem, no entanto, para o último parágrafo da reportagem, que traz o verbo reeducar, atribuído aos vagabundos da PM carioca.
Reeducar? O cara tá ali há 57 anos, mais que o dobro da idade de muitos dos babacas que querem colocá-lo numa porra de uma cadeira, e ainda é obrigado a encarar isso? É de foder, né?
Torcer 2
Por aqui, a perseguição é contra os de sempre, os torcedores organizados. Na visão dos vagabundos da FPF e do MP, somos todos como eles, vagabundos. Como tal, não trabalhamos e podemos fazer a porra do cadastramento de merda entre 12h e 18h de uma quarta-feira. E aí, quem paga o nosso salário? Del Nero? Klein? Algum promotor público? Quem se habilita?
Torcer 3
Considero uma enorme falta de respeito a postura de cantar deliberadamente o hino do Palmeiras (ou qualquer outra música) durante a execução do Hino Nacional Brasileiro. Ok, é uma longa espera - pois eles tocam as duas partes -, mas é o mínimo que se pode esperar de quem se diz brasileiro.
Pro inferno com as cornetas
Bastou um empate em casa (o que é sempre catastrófico) para os corneteiros aparecerem com força. Não digo isso pela vaia ao final dos 90 minutos, que foi até tímida, mas essencialmente pelos babacas que insistem em passar o jogo reclamando do time. Tal qual técnicos frustrados, ficam a reclamar de cada passe errado, de cada condução de bola, de cada chute pela linha de fundo. De que vale tudo isso?
Eu até entendo que sejam irritantes as firulas do Caio (quem ele pensa que é?), a insistência do Valdivia em demonstrar habilidade e mesmo a ineficiência do Edmundo (nestes dois primeiros jogos, que fique bastante claro). Mas isso não justifica que vagabundo pressione o jogador que está pensando no que fazer com a bola.
A cena é sempre a mesma: a bola chega para o lateral (ou para qualquer outro) e ele mal tempo de dominar. Logo vem os apupos (da arquibancada e da numerada), como se dar um bicão pra frente fosse resolver o problema. Parece haver um tempo máximo para segurar a bola, e isso só atrapalha o time.
O que parte da torcida fez ontem (xingar jogadores, protestar durante o jogo, jogar pressão para dentro do gramado) é inadmissível. É melhor que estes sujeitos fiquem em casa.
***
Edmundo, (ainda) indispensável
Exceção feita ao Luigi, que tem lá suas idiossincrasias, não dá para admitir a postura de certos torcedores diante das duas primeiras atuações do nosso camisa 7 neste ano. Tem nego que parece que vai ao estádio só para extravasar, e aí quem é ídolo acaba pagando o pato.
Deixo algumas considerações:
1. Esqueçam o Edmundo da década de 90. Ele agora é outro, mais cadenciado, mas ainda com os mesmos passes precisos. A capacidade de bater na bola continua a mesma. Falta reflexo às vezes, mas um passe pode decidir o jogo - o gol de ontem começou com ele;
2. O cara é ídolo, o segundo maior deste elenco, mas não pode pagar por isso. Não se pode exigir que o Edmundo de 2007 seja o Edmundo de 1993;
3. Ele jogou 55 vezes em 2006 e marcou 19 vezes, números bastante aceitáveis, com algumas atuações acima da média;
4. O cara é, vejam só as voltas que o mundo dá!, um exemplo positivo para o restante do grupo. E é bem quisto pelos atletas mais jovens;
5. A partida de ontem foi apenas a segunda dele na temporada. E cabe dizer que ele voltou à equipe antes do previsto e ainda sem a forma física ideal. Ademais, o time todo está evoluindo;
6. O que foi aquele calor de ontem?
7. Quem vocês querem no lugar dele? O Caio firuleiro?
Então, porra, parem de encher o saco!
Eu até entendo que sejam irritantes as firulas do Caio (quem ele pensa que é?), a insistência do Valdivia em demonstrar habilidade e mesmo a ineficiência do Edmundo (nestes dois primeiros jogos, que fique bastante claro). Mas isso não justifica que vagabundo pressione o jogador que está pensando no que fazer com a bola.
A cena é sempre a mesma: a bola chega para o lateral (ou para qualquer outro) e ele mal tempo de dominar. Logo vem os apupos (da arquibancada e da numerada), como se dar um bicão pra frente fosse resolver o problema. Parece haver um tempo máximo para segurar a bola, e isso só atrapalha o time.
O que parte da torcida fez ontem (xingar jogadores, protestar durante o jogo, jogar pressão para dentro do gramado) é inadmissível. É melhor que estes sujeitos fiquem em casa.
***
Edmundo, (ainda) indispensável
Exceção feita ao Luigi, que tem lá suas idiossincrasias, não dá para admitir a postura de certos torcedores diante das duas primeiras atuações do nosso camisa 7 neste ano. Tem nego que parece que vai ao estádio só para extravasar, e aí quem é ídolo acaba pagando o pato.
Deixo algumas considerações:
1. Esqueçam o Edmundo da década de 90. Ele agora é outro, mais cadenciado, mas ainda com os mesmos passes precisos. A capacidade de bater na bola continua a mesma. Falta reflexo às vezes, mas um passe pode decidir o jogo - o gol de ontem começou com ele;
2. O cara é ídolo, o segundo maior deste elenco, mas não pode pagar por isso. Não se pode exigir que o Edmundo de 2007 seja o Edmundo de 1993;
3. Ele jogou 55 vezes em 2006 e marcou 19 vezes, números bastante aceitáveis, com algumas atuações acima da média;
4. O cara é, vejam só as voltas que o mundo dá!, um exemplo positivo para o restante do grupo. E é bem quisto pelos atletas mais jovens;
5. A partida de ontem foi apenas a segunda dele na temporada. E cabe dizer que ele voltou à equipe antes do previsto e ainda sem a forma física ideal. Ademais, o time todo está evoluindo;
6. O que foi aquele calor de ontem?
7. Quem vocês querem no lugar dele? O Caio firuleiro?
Então, porra, parem de encher o saco!
26 janeiro 2007
Tá valendo...
Jogo feio, duro de assistir. Mas veio a vitória, e nada mais importa. O que merece ser comemorado é a grande presença de público em uma tarde chuvosa e em início de temporada: 22.100 pagantes. Domingo é dia de incentivar o Palmeiras de novo, rumo aos 12 pontos.
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